Crítica Literaria

Esteros: Consolidación de una poética

“Túneles”, “descensos”, “otros descensos”, son las tres partes del libro que integran Esteros, el más reciente título de Yanier H. Palao.
Yansy Sánchez6 min15 mar 2026

Tomado de Unplash

“Túneles”, “descensos”, “otros descensos”, son las tres partes del libro que integran Esteros, el más reciente título de Yanier H. Palao. Por cada concepto: una parte; por cada parte: varios poemas ¿o acaso un solo concepto, una sola parte, un solo poema? ¿Acaso estamos en presencia de una novela? Las clasificaciones son cada vez menos precisas. ¿Hay lirismo en este libro? Sí, del más elevado. ¿Hay una historia? Sí, de principio a fin. Una historia y un argumento, y personajes y ambientes y conflictos. ¿Entonces? No sé. Mejor preguntémosle al autor: Yanier H. Palao ¿qué se propone usted con este libro, tal vez… desconcertarnos?

Esteros es otro intento, reconstrucción a medias, montaje, atrezo sentimental, simulación, exhumación, exceso de mí. Escaneo de la máquina de vapor el nombre Josefita. Estoy en medio de la Avenida de los Desamparados, frente a los antiguos almacenes San José. Ese es el nombre de mi madre, ahora delante de mí. La ciudad habla conmigo. No cumplí el objetivo, no se produjo la conversación. Este libro es otra forma de justificarme (p. 93). ¿Quiere decir usted que estos escritos compensan un posible diálogo con su madre? Había escrito para eso. Había cavado durante años los terrenos más duros del pensamiento. […] Pero debía hablarle. […] Esta vez tenía que hacerlo, pero no fue. Mis palabras pesaban, se trituraban en seco, se exiliaban. Mis palabras nunca salieron de la boca. Esta no fue la única vez, no hablo desde pequeño, cuando me rompieron los espejuelos y golpearon mi rostro, no hablé. No dije nada cuando un hombre de manos ásperas me quitó la camisa y besó mi cuello. ¿Qué hay en mí? Creo que un cementerio de palabras, quizá ni eso (p. 40). Veo que hay mucho dolor en lo que dice, pero, desde el punto de vista formal, ¿cómo usted privilegia esa expresión? Traducir, llevar al lenguaje escrito, ese ha sido mi empeño diario. Más que palabras imágenes, mis textos los veo en mi cabeza, se suceden una tras otra las imágenes. La palabra es lo último, es el resumen de mis ideas, es la forma, los volúmenes, el color, el olor y, por último, puedo decir es la piel de un cuerpo (p. 70). Hablemos un poco de los referentes que utiliza en el libro, por ejemplo, el que le da título: Esteros. ¿Cómo Yanier H. Palao ve los esteros? Mi madre creció viendo esas imágenes. Escribo pensando en los enlaces que tengo con la realidad que los ojos de ella vieron. […] Estero es la palabra, me sabe a recalo, a hombres pobres, sudados, con botas llenas de lodo, caminando al lado de la línea del tren. Estero, y en los dientes de perro veo objetos muertos que otros utilizan. Estero y mi madre joven con un pañuelo en la cabeza desyerba en una tierra dura, macera cañas de azúcar, las tuerce en el aire inclinando la cabeza hacia atrás para que caigan en la boca intermitentes chorros de guarapo (p. 9-10). A mi alrededor esteros, franjas poco seguras donde se hunde todo, y quedan suspendidas en la superficie las hojas más livianas, los mantos más ligeros. El aire desprende la cabellera de los cuerpos hundidos pegados a la masa negra y gelatinosa de las costas (p. 67-68). Bueno, según cómo usted lo define, hay mucho de eso en este libro, prácticamente, el sujeto lírico vive en una suerte de esteros, sujeto lírico que no es más que usted mismo, su propia vida, según nos ha dicho. Entonces hay un vínculo directo entre los esteros y los “descensos”, esa otra parte de su libro. ¿Qué puede decirnos sobre los “descensos”? Hundirse, descender por voluntad propia al lecho del río, descender como Virginia Woolf, como descienden las manos de las señoras por los bolsillos de sus faldas de corduroy –gastado– para sacar una imagen de la virgen de la Caridad del Cobre y besar la foto al centro. Hundirse, para llegar a la muerte (p. 17). ¿La muerte, ha pensado usted en el suicidio, en la muerte? Bueno, [p]ude terminar inyectándome sida junto a Yaima Franco en aquella fiesta privada a la que asistí. Pude irme con Rafael. Él me llamó antes de que su balsa cruzara los mares. Pude hacer algo más sincero, menos tortuoso que ver cómo se despedaza mi vida en palabras. Y esas palabras (pedazos) disolviéndose en una realidad que se hunde (p. 86). ¿Viene a ser entonces la literatura, es decir esas palabras, un acto de muerte, de hundimientos que lo salvan a usted de la muerte física, el suicidio? ¿Son los “túneles”, en su libro, algún símbolo de ese salvamento? [L]a escritura solo me sirve para justificar la precariedad de mis días, para creerme que es una herencia (p. 54). Los [t]úneles, arterias por donde se llega al lugar, al hecho, a lo sucedido. Los [t]úneles son la escritura como vía, escritura en la que puedo entender toda mi existencia. […] La savia asciende por los tejidos vegetales hasta llegar a las hojas más altas, donde se convierte la luz en alimento. Quién fuera como los árboles. Quién pudiera alimentarse solo de luz (p. 37)

Sin lugar a dudas usted posee una personalidad que entraña grandes conflictos existenciales. Tiene simpatías con algún escritor o libro en particular donde se vea usted reflejado. [L]a poesía completa de Raúl Hernández Novás y Ángel Escobar (p. 89). Bueno, Yanier, ¿y después de los esteros qué? Quedará un polvo fino y muy salado expuesto al viento. Quizá sea este el principio o el fin de todo (p. 64). Señores, Esteros, este volumen de Yanier H. Palao, con el cual, vale decirlo, consiguió el Premio Calendario en el año 2013, es un cuaderno atípico donde predominan descripciones casi crinográficas e imágenes lúcidas que atrapan la realidad de los esteros de la vida; en ellas, vaciado de sí, el autor se rencuentra. Con un tono impreciso entre lo narrativo y lo poético, logra hacer metaliteratura,1 síntoma que, sin duda, añade definiciones a una voz que ha venido creciendo en carácter y autenticidad. Podemos decir que Yanier H. Palao es un poeta que se distingue de los fueros de la poesía más reciente de la Isla.

 

Todas las respuestas a esta entrevista son muestras de la metaliteratura del autor en su libro Esteros.

Newsletter para lectores

Recibe la bitácora en tu correo.

Recibe la bitácora, nuevas críticas y lecturas seleccionadas.