El gerundio
Orestes Cabrera Díaz explica, con ejemplos tomados de Rafael y Manuel Seco, cuándo el gerundio es correcto y cuándo no. Describe la construcción conjunta y la absoluta, la conjugación progresiva y las circunstancias de modo, causa y condición que puede expresar. Señala los errores más frecuentes: el gerundio de acción posterior, el especificativo y el que se usa como adjetivo, salvo «hirviendo» y «ardiendo».
El uso del gerundio ha sido motivo de grandes discrepancias entre los gramáticos. Muchos registran el uso del gerundio simple para expresar un hecho inmediato anterior al de la oración principal. En cambio admiten el uso del mismo gerundio para la posterioridad inmediata a la acción principal, a pesar de haberse utilizado en español, desde hace muchos siglos. En Manual de Gramática Española, de Rafael Seco, aparece este ejemplo de Baltasar Gracián:
Y aún ellos también no cesar entre sí de armarse zancadillas, cayendo todos con más daño que escarmientos.
Y este otro de Juan Valera:
Entornó las ventanas para dejar el cuarto a media luz y se salió de puntillas, cerrando la puerta sin hacer el menor ruido.
En estos ejemplos las acciones de armar zancadillas y salir son evidentemente anteriores a las expresadas con los gerundios cayendo y cerrando.
Obsérvese que en todos estos casos se trata de acciones inmediatamente anteriores y posteriores a la de la oración principal. Por eso siempre han parecido incorrectas frases como: El agresor huyó, siendo detenido horas después.
El gerundio español
Existen en castellano dos clases de gerundios: uno simultáneo: hablando; otro anterior: habiendo hablado. El primero es imperfecto y expresa coincidencia temporal o anterioridad inmediata respecto al verbo al que acompaña en la frase. Veamos este ejemplo:
Descansando en el jardín vi pasar un tren eléctrico.
La acción pretérita de vi es simultánea con el acto de descansar. Sin embargo, la atención del que habla se fija en la anterioridad inmediata más que en la coincidencia de los dos conceptos momentáneos.
Manuel Seco califica a estas dos formas del gerundio de imperfecta o simple y perfecta o compuesta, señalando que expresan lo significado por el verbo con carácter adverbial de modo: Vino corriendo, lo cual indica la manera de venir. Hay que notar en él —dice Seco— cierto matiz de continuidad por lo que forma frases de carácter durativo o progresivo con un verbo de reposo o de movimiento (está escribiendo, va escribiendo).
Por otra parte, expresa siempre idea de contemporaneidad respecto del verbo de la oración principal, o de acción pasada respecto de éste, si se trata del gerundio perfecto.
También de Rafael Seco se recogen estos ejemplos:
La vi cogiendo flores.
Como se ve el ver y el recoger son contemporáneos en un cierto momento.
(…)
El sujeto del gerundio puede ser el mismo de la oración principal o algún otro elemento de ella que no hay necesidad de repetir; pero a veces el gerundio lleva un sujeto autónomo, independiente de la oración principal. En todo caso, el gerundio constituye una oración subordinada de carácter adverbial.
Así en la oración:
El muchacho salió corriendo a todo correr.
La palabra corriendo tiene por sujeto al muchacho y ofrece un sentido modal.
En la oración:
La encontró escribiendo a su padre.
El gerundio tiene por sujeto el complemento directo la de la oración principal, y el sentido es asimismo modal.
(…)
El Manual de Gramática Española, de Rafael Seco, recoge también estos ejemplos:
Pasando nosotros por la plaza venía el regimiento.
Estando tú conforme, yo acepto el trabajo.
Estas son oraciones de tipo condicional.
Este otro ejemplo es de una oración causal:
No puedo admitir tu afirmación conociendo tu manera de ser.
Y la que aparece a continuación tiene sentido concesivo:
Lloviendo a cántaros, iría a tu casa.
Muy frecuentemente el gerundio concesivo va precedido del adverbio aun:
Aun sabiendo la verdad debías haberte callado.
Uso incorrecto del gerundio:
Es incorrecto el uso del gerundio cuando expresa acción posterior a la del verbo principal. Ejemplo:
La ley fue aprobada el jueves entrando en vigor a los cinco días.
El Congreso aprueba las leyes pasando estas luego a la consideración del presidente.
Entrando y pasando expresan acciones posteriores a las del verbo aprobar al cual se refieren.
Debió decirse:
La ley fue aprobada el jueves y entrará en vigor a los cinco días.
El Congreso aprueba las leyes y pasan estas luego a la consideración del presidente.
El gerundio en construcción conjunta
Luisa llegó pidiendo su merienda.
Encontré a Pedro bañándose.
El gerundio bañándose tiene como sujeto lógico a Pedro, que es el complemento directo del verbo encontré.
Explicación: Cuando el sujeto lógico del gerundio es el sujeto o el complemento directo del verbo principal, se dice que el gerundio está en construcción conjunta.
Los verbos que se usan cuando el complemento directo del verbo principal es el sujeto lógico del gerundio, son los verbos de comprensión o percepción y los verbos de representación.
Verbos de comprensión o percepción:
Sentí al niño llorando.
Oí al enfermo quejándose.
Observé al pájaro haciendo su nido.
Encontraron al hombre robando.
Verbos de representación:
Pintaron el niño durmiendo.
Representan al cura bendiciendo.
Explicación: Para que el complemento directo del verbo principal pueda ser el sujeto del gerundio, han de utilizarse verbos llamados de comprensión y percepción (sentir, oír, observar, distinguir, escuchar, hallar, encontrar, advertir, etc.) o verbos de representación (pintar, dibujar, representar, grabar, etcétera).
Es incorrecto el uso del gerundio cuando su sujeto lógico es el complemento directo de verbos que no son los llamados de percepción o de representación.
Uso incorrecto del gerundio:
Salió Juanita con un perrito ladrando furiosamente.
En este ejemplo el sujeto lógico del gerundio ladrando es el sustantivo perrito, que hace el oficio de complemento circunstancial del verbo principal.
El gerundio ladrando está usado incorrectamente.
Explicación: Es incorrecto el uso del gerundio cuando se refiere a un sustantivo que no desempeña oficio de sujeto o de complemento directo del verbo principal.
Debió decirse:
Salió Juanita con un perrito que ladraba furiosamente.
El gerundio en la construcción absoluta
Saliendo Luis de su casa entraba Miguel.
El sujeto de saliendo es Luis y el sujeto del verbo principal entraba es Miguel.
Cuando el sujeto lógico del gerundio es independiente del sujeto o del complemento directo del verbo principal, se dice que está en construcción absoluta.
Explicación: El gerundio en construcción absoluta no constituye una expresión independiente, se subordina a la oración que tiene verbo en modo personal.
El sujeto del verbo principal es a la vez sujeto del gerundio:
Íbamos caminando hacia el pueblo.
Los señores presenciaron riendo nuestro furioso combate.
El gerundio se usa generalmente después del verbo principal al cual modifica con carácter adverbial.
Entonces yo, considerando inútil la discusión, propuse suspender el debate.
El anciano, sacudiendo la cabeza de desesperación, pidió que lo ayudaran.
El gerundio puede colocarse inmediatamente después del sujeto si se usa con carácter explicativo.
Uso incorrecto del gerundio:
La ley reformando la enseñanza establece el estudio de dos lenguas extranjeras.
En esta oración el gerundio reformando está determinando al sustantivo ley, es decir, que está usado con carácter especificativo.
Es incorrecto el uso del gerundio después del sujeto, si se utiliza con carácter especificativo. En estos casos el gerundio debe ser sustituido por una proposición de relativo:
La ley que reforma la enseñanza establece el estudio de dos lenguas extranjeras.
Es incorrecto el uso del gerundio en este caso porque el gerundio expresa acción transitoria y nunca puede expresar acción permanente.
El gerundio en la conjugación progresiva o continuada
Estoy terminando el trabajo.
Anda repartiendo programas.
Los verbos estar, ir, andar, seguir y venir y el gerundio forman una conjugación especial llamada de acción continuada, progresiva o durativa, la cual expresa un hecho de cierta duración o continuidad.
Uso incorrecto del gerundio:
Luis está dando un grito.
El enfermo se está lanzando por la ventana.
En estas oraciones los gerundios dando y lanzando se han usado en acción continuada o progresiva, para expresar acción momentánea. En este caso es incorrecto su uso.
Circunstancias que puede expresar el gerundio
Luis entró cantando.
Luis salió corriendo de su casa.
Al mismo tiempo que acción simultánea a la de los verbos principales entrar y salir, los gerundios cantando y corriendo expresan modo. La significación modal del gerundio es la más frecuente.
Expresan causa:
Habiendo terminado Luis su carrera con excelentes notas, su padre lo envió a Europa.
No hallando a nadie en la casa, Luis se retiró de mal humor.
Habiendo terminado y hallando expresan la causa de los hechos afirmados por los verbos principales.
Expresan condición:
Estudiando, saldrás bien en los exámenes.
Levantándote temprano, tendrás tiempo de terminar el trabajo.
Los gerundios estudiando y levantándote equivalen a las proposiciones subordinadas condicionales: Si estudias y si te levantas.
El gerundio, como ya hemos estudiado, puede expresar acción simultánea o anterior a la del verbo a que se refiere.
El niño se quemó con agua hirviendo.
Cayó en un horno ardiendo.
Hirviendo y ardiendo modifican a los sustantivos agua y horno. En estas oraciones esos gerundios realizan función de adjetivos.
Salvo las excepciones de los gerundios hirviendo y ardiendo resulta incorrecto usar el gerundio como adjetivo.
Uso y significación del gerundio
En relación con el verbo a que se refiere: Expresa acción simultánea o anterior a la del verbo principal.
En construcción conjunta: El sujeto lógico del gerundio es el sujeto o complemento del verbo a que se refiere.
En construcción absoluta: El sujeto lógico del gerundio es diferente al sujeto o al complemento directo del verbo principal.
En conjugación de acción progresiva o continuada: El verbo auxiliar y el gerundio expresan un hecho de cierta duración o continuidad.
Uso incorrecto del gerundio
En relación con el verbo a que se refiere: Cuando expresa acción posterior a la del verbo principal.
En construcción conjunta: Cuando lleva como sujeto lógico al complemento directo de un verbo que no es de percepción o representación.
Cuando colocado después del sujeto se usa con carácter especificativo.
Cuando el sujeto lógico realiza con respecto al verbo principal una función distinta a la del sujeto o complemento directo.
En conjugación de acción progresiva o continuada: Con verbos que expresan una acción momentánea.
Fuente original: Orestes Cabrera Díaz, «El gerundio», en Temas de redacción y lenguaje, Editorial Científico-Técnica, La Habana, 1995, pp. 81-87.
Recibe la bitácora en tu correo.
Recibe la bitácora, nuevas críticas y lecturas seleccionadas.
