El gerundio correcto y el incorrecto
Gonzalo Martín Vivaldi aborda una de las formas verbales que más dudas causan al escribir: el gerundio. Distingue los usos correctos —modal, temporal, durativo, condicional, causal, concesivo y explicativo— de los incorrectos, como el gerundio de posterioridad o el galicismo «una caja conteniendo». Su consejo final es práctico: en la duda, conviene abstenerse y recurrir a otra forma verbal.
Mucho se ha escrito sobre esta forma verbal¹ y no seremos nosotros quienes agobiemos al lector con abstrusas tesis gramaticales.
«El gerundio —escribe González Ruiz— se emplea muchas veces mal. Tan honda es la convicción de este hecho, que ha llegado a producir otro: el que muchos realicen denodados esfuerzos para eludir el gerundio al escribir, como quien se encontrase ante un paraje peligroso y prefiriera dar un rodeo con tal de no transitar por él. Pero el rodeo no es nunca buen procedimiento de escribir. Se puede navegar perfectamente entre escollos conociendo cuáles son y dónde están».
El gerundio, en todo caso, constituye una oración subordinada de carácter adverbial. Si yo escribo: «Luis llegó silbando», indico el modo como llegó «Luis». En este caso «silbando» es la oración subordinada que completa a la principal «Luis llegó», diciéndonos su manera de llegar.
Para evitar confusiones, el gerundio debe ir lo más cerca posible del sujeto al cual se refiere. Así, no significa lo mismo «Vi a Juan paseando», que «Paseando, vi a Juan». En el primer caso es Juan quien pasea; en el segundo, soy yo quien, mientras paseaba, vi a Juan.
Para poner un poco de orden en este problema del gerundio, vamos a estudiar los casos en que consideramos su empleo correcto o incorrecto, según la opinión autorizada de los gramáticos y especialistas del lenguaje.
Gerundio correcto
1. Gerundio modal. Ejemplo: «Llegó silbando o cantando».
2. Gerundio temporal. Generalmente indica contemporaneidad entre la acción expresada por el verbo principal y el gerundio. Ejemplo: «Vi a Juan paseando». «Estando en la Base, llegó la orden de partir».
Estos dos casos, en realidad, se pueden reducir a uno solo.
3. Gerundio que indica acción durativa o matiz de continuidad. Ej.: «Está escribiendo», «Sigo pensando».
4. Gerundio cuya acción es anterior a la del verbo principal. Ejemplo: «Alzando la mano, la dejó caer sobre la mesa con toda su fuerza».
5. Gerundio condicional. Ejemplo: «Habiéndolo ordenado el mando, hay que obedecer»; es decir, «Si lo ordenó el mando…» —condición. (Aquí va incluido el gerundio, tan frecuente en las sentencias, de los «Considerandos», ya que en realidad equivale a «Si se considera».)
6. Gerundio causal. Ejemplo: «Conociendo su manera de ser, no puedo creerlo»; es decir «Porque conozco su manera de ser…» —causa. (También es gerundio causal el «Resultando» de las sentencias; equivale a «Porque resulta».)
7. Gerundio concesivo (poco corriente). Ejemplo: «Lloviendo a cántaros, iría a tu casa»; es decir, «Aunque lloviera a cántaros…» —concesión.
8. Gerundio explicativo. Ejemplo: «El piloto, viendo que el altímetro no funcionaba…»; es decir, «Al ver que el altímetro no funcionaba…» —explicación.
Finalmente, se usa mucho el gerundio de los verbos «arder» y «hervir» —una olla de agua hirviendo, o ardiendo—, en el sentido de «hirviente» o «ardiente», todos decimos: «Le cayó una olla de agua hirviendo» y no «hirviente».
Y también suele ser corriente, en la conversación —sobre todo en Andalucía y en los países hispanoamericanos—, el empleo del gerundio en «aparente diminutivo». Así se dice: «Voy corriendito» o «Llego callandito». Y decimos «diminutivo aparente», porque, en realidad, estas expresiones significan «corriendo mucho» o «más que callando».
Gerundio incorrecto
Veámoslo a través de unos cuantos ejemplos.
Así, no puede ni debe escribirse:
1. «Llegó sentándose…», porque la acción de llegar y de sentarse no pueden ser simultáneas, ni es ese un «modo» de llegar a ningún sitio.
Es frecuente leer: «D. Fulano de Tal nació en Madrid en 1900, siendo hijo de D. Luis y D.ª María…». Es decir, que nació siendo ya hijo de… ¡Extraña manera de nacer!
2. «Una caja conteniendo…». Se trata de un típico galicismo, ya que en francés suele escribirse «Une boîte contenant…». Nosotros decimos, en español, «Una caja que contiene…». Es también el caso del «gerundio curialesco» o del Boletín Oficial: «Orden disponiendo…», cuando, en realidad, debe decirse «…que dispone…».
3. «Vi un árbol floreciendo», por «floreciente». Tampoco puede admitirse este «floreciendo» porque el gerundio no puede expresar cualidades. Ni tampoco se refleja aquí el matiz de contemporaneidad, ya que es imposible que yo vea «el florecer» de un árbol, mientras se produce, a menos que se trate de una película de dibujos fantásticos, o gracias a un procedimiento especial cinematográfico, capaz de captar el florecer de un árbol mientras se va produciendo.
4. «El avión se estrelló, siendo encontrado…». «El agresor huyó, siendo detenido…» Estos gerundios son incorrectos porque la acción que el gerundio indica no puede ser posterior a la del verbo principal. Lo correcto es escribir: «El agresor huyó y fue detenido cuando intentaba subir al ómnibus».
En el caso del gerundio temporal, la acción que expresa dicha forma verbal puede ser simultánea, inmediatamente anterior o inmediatamente posterior a la acción expresada por el verbo principal.
EJEMPLOS: Teniendo yo doce años, aprendí a montar en bicicleta (simultánea); levantando la mano, quedó con la pluma en suspenso (inmediatamente anterior); salió de puntillas, cerrando la puerta con mucho cuidado (inmediatamente posterior).
Conclusiones
Consideramos muy difícil que el alumno, al escribir, retenga en la memoria todas las reglas que hemos dado acerca del gerundio. Por ello, recomendamos seguir la pauta del conocido aforismo: «En la duda, abstente». Es decir, no usemos el gerundio cuando no estemos muy seguros de que su empleo es correcto. Siempre será posible recurrir a otra forma verbal. Por ejemplo: en vez de «Estando en la Base llegó la orden de partir», podemos escribir: «Cuando estábamos en la Base, llegó la orden de partir».
«Como norma, más o menos estabilizada en el estado actual del idioma —escribe Criado de Val en su obra Fisonomía del idioma español—, podemos aceptar lo siguiente: el uso del gerundio español será tanto más propio cuanto más predomine en él el carácter verbal (o adverbial), cuanto más atractiva y considerada en su trayectoria (aspecto durativo) sea la acción que expresa, cuanto más coexistente o inmediatamente anterior a la principal sea esa misma acción».
«Viceversa, el uso del gerundio español será tanto más impropio cuanto más se aproxime a la función adjetiva, a la expresión de cualidades o estados (ya sean momentáneos o permanentes), o cuanto mayor sea el desacuerdo entre el tiempo de su acción (especialmente en el caso de ser posterior) y el del verbo o frase principal.»
Ejercicios
En las siguientes frases hay gerundios correctos e incorrectos. Diga si tales gerundios están bien o mal empleados. Si están mal, escriba las formas correctas que deben sustituir al gerundio.
EJEMPLO:
Discutieron comiendo.
Discutieron mientras comían.
1. Decidí publicar la obra, enviando a América la edición.
2. Se ha publicado un decreto modificando el procedimiento de ingreso en las Escuelas del Magisterio.
3. La Ley prohibiendo la importación de hierro es de fecha…
4. Los niños corrieron velozmente, perdiéndose de vista.
5. Sufrió un grave accidente, muriendo poco después.
6. Abriendo la ventana se dejó acariciar por la brisa…
7. Acabo de leer un reportaje describiendo el incendio.
8. Bombardeamos las posiciones enemigas destruyendo tres fábricas.
9. Se pasa el día durmiendo.
¹ Dice Manuel Seco que el gerundio es una forma verbal no personal (es decir, sin variación morfológica de persona) que a su significación verbal de acción, reúne una función modificadora adjunta de tipo adverbial y en cierto modo adjetiva.
Fuente original: Gonzalo Martín Vivaldi, «El gerundio correcto y el incorrecto», en Curso de redacción, Editorial Pueblo y Educación, La Habana, 1980.
Recibe la bitácora en tu correo.
Recibe la bitácora, nuevas críticas y lecturas seleccionadas.
