Los acentos
Orestes Cabrera Díaz explica las tres clases de acento y las reglas para acentuar palabras agudas, llanas, esdrújulas y sobresdrújulas, diptongos, hiatos y monosílabos. Dedica un apartado al acento diacrítico y otro a los casos especiales, y cierra con un compendio de reglas ortográficas para las letras dudosas, de la b a la z. Es un texto de 1995: la nota de la edición señala qué normas cambió la Ortografía de 2010.
Nota de la edición. Este texto se publicó en 1995, y varias de sus normas cambiaron con la Ortografía de la lengua española de la RAE y la ASALE (2010): solo y los demostrativos (este, ese, aquel) se escriben, por regla general, sin tilde; guion tampoco la lleva, y la conjunción o ya no se acentúa entre cifras (8 o 9).
En castellano hay tres clases de acentos: tónico (ortográfico), prosódico y diacrítico. Muchas gramáticas sitúan sólo dos acentos: el tónico y el diacrítico.
El acento tónico se pone sobre la vocal de la sílaba que se pronuncia con más fuerza: cantará, carácter, laúd.
Acento prosódico se le llama comúnmente a la sílaba que se pronuncia con más fuerza que las otras: temprano, emperador, casa, mano.
No es seguro que a todo acento ortográfico corresponda uno prosódico. Por ejemplo, la palabra vigésimo tiene acento prosódico y ortográfico; pero cuando va seguida de otro ordinal, como vigésimoquinto, pierde normalmente su acento prosódico, aunque lleve el ortográfico.
Por su parte el acento diacrítico se utiliza para distinguir dos vocablos iguales, pero de diferente significado:
El (artículo) Él (pronombre).
Tu (adjetivo posesivo) Tú (pronombre).
De (preposición) Dé (del verbo dar).
Aquella (adjetivo demostrativo) Aquélla (pronombre demostrativo).
Como (cuando significa del modo o de la manera que) Cómo (cuando significa de qué modo o de qué manera).
Acento tónico
Se acentúan las palabras agudas (oxítonos), o sea las que su última sílaba se pronuncia con más fuerza, cuando terminan en vocal, n o s: sofá, jamás, batintín, según.
Las palabras agudas que terminan en consonantes que no sean N o S no se acentúan: arroz, pared, barril, cantar.
Se acentúan las palabras llanas (paroxítonas), o sea las que su penúltima sílaba se pronuncia con más fuerza, cuando no terminan en vocal, n o s: Alcázar, Apóstol, César, Cristóbal, Núñez.
Se acentúan las palabras esdrújulas (proparoxítonas), o sea las que su antepenúltima sílaba se pronuncia con más fuerza: crítico, cámara, lámpara, héroe, míralo.
Si al posponer un pronombre a una forma verbal esta se convierte en palabra esdrújula, hay que acentuarla como tal: abriéronse, sacáronla, devolviéronles, etcétera.
Las palabras esdrújulas siempre se acentúan.
Las palabras sobresdrújulas, que son en las que se carga la pronunciación en tres y aun cuatro sílabas antes de la última, también se acentúan: sácaselos, contándoselo, oblíguesele, quédatelo, etcétera.
Cuando una forma verbal lleva acento lo conserva aun cuando se le agregue un pronombre: castigóme, conmovióla, suplicóle, etcétera.
Cuando un vocablo se compone de dos elementos, ha de suprimirse el acento que corresponde al primer componente: decimosexto, decimoséptimo, rioplatense porque el primer componente pierde normalmente el acento prosódico, lo cual no ocurre en los adverbios terminados en mente, en que ambos componentes conservan su tonicidad propia.
La pronunciación de esos adverbios con un solo acento, es decir, como voces llanas, ha de tenerse por incorrecta. Se pronunciará pues, y se escribirá en el adverbio marcando en el adjetivo el acento que debiera llevar como simple: ágilmente, cortésmente, lícitamente.
Cuando los vocablos están formados por dos adjetivos unidos con guión, cada elemento debe conservar su acento: físico-químico; y cuando dos gentilicios designen una fusión deben escribirse sin separación: anglosajón, francoalemán; mientras que cuando no haya fusión se escribirán con guión: hispano-cubano.¹
La cuestión de los acentos cambia de aspecto cuando los vocablos, o una de sus sílabas, son diptongos o triptongos. Entonces el acento se usa para deshacer el diptongo o el triptongo, si la pronunciación lo exige: laúd, baúl, país, transeúnte, rúa, río, tío, raíz, decíais, decidíamos, sufría, egoísmo y otros.
(…)
Quiere decir que un diptongo se deshace acentuando la vocal débil del mismo (que es siempre la i o la u), y un triptongo, acentuando una de las vocales débiles; como íais, de decidíais o de decías. Si no se acentuara la primera i del triptongo, el vocablo tendría que pronunciarse cargando en la sílaba ci, en el primer caso, y en la sílaba de, en el segundo.
Nuevas normas
Los monosílabos: fue, fui, vio, dio, se escribirán sin tilde.
Los pronombres éste, ése, aquél, con sus femeninos y plurales llevarán normalmente tilde; pero la Real Academia autoriza prescindir de ella cuando no exista riesgo de anfibología.
La partícula aun llevará tilde (aún) y se pronunciará como bisílaba cuando pueda sustituirse por todavía, sin alterar el sentido de la frase.
Aún está enfermo.
No ha llegado aún.
En los demás casos, es decir, con el significado de hasta, también, inclusive (o siquiera con negación) se escribirá sin tilde:
Aun los sordos han de oírme.
No hizo nada por él, ni aun lo intentó.
La palabra solo en función adverbial, podrá llevar acento ortográfico si con ello se ha de evitar una anfibología.
(…)
Contrariamente a lo que se había anunciado al publicarse las nuevas normas de ortografía, no hay que suprimir el acento ortográfico en los infinitivos terminados en air, eir y oir. Así embaír, reír, sonreír, oír, desoír, deben llevar acento ortográfico.
Casos especiales de acentuación
En algunos casos las reglas que hemos expuesto no se cumplen. Veamos esos casos especiales en que se disuelven los diptongos y los triptongos: rí-o, continú-a, permitirí-ais, apreciarí-ais, ba-úl, ma-íz, pa-ís, frí-o, sitú-an, sonre-írse.
En estos ejemplos vemos como se infringen las reglas de acentuación de las palabras agudas y breves por causa de la disolución de diptongos y triptongos, formándose dos sílabas.
Conjunciones y preposiciones
Las conjunciones e, o, u, y la preposición a no llevan tilde. Sólo la lleva la conjunción o cuando va entre cifras para evitar que se confunda con el cero:
Uno u otro.
Madre e hija.
María va a casa.
5 ó 6 niños.
También la Real Academia recomienda la acentuación de las letras mayúsculas.
Las voces extranjeras se acentúan de acuerdo con las reglas castellanas; pero los nombres propios extranjeros se escribirán sin ponerles ningún acento que no tenga en el idioma original.
Esto, eso y aquello
Las palabras esto, eso, aquello no se acentúan nunca, porque su función es invariable.
Las vemos acentuadas con frecuencia debido a que se las confunde con estos, esos, aquellos, sin reparar que esas voces son los plurales de este, ese, aquel, y no de esto, eso, aquello, que repetimos, no cambian de forma ni de función.
Pienso eso, digo esto, pero hago aquello.
¿Qué precio tiene esto?
Acento diacrítico
Acento diacrítico es el que se aplica para distinguir la función o el oficio de ciertos vocablos de igual escritura o con carácter homónimo; entre ellos hay varios monosílabos como: el, si, se, mi, tu, de, te, mas.
Los términos que, cual, quien, cuyo, cuando, cuanto, como, donde, adonde, se acentúan cuando tienen carácter de interrogativos o admirativos.
Casos de hiatos
En cuanto a la acentuación ortográfica en los casos de hiatos, se dejan de lado las reglas generales y se coloca la tilde sobre la vocal débil, o sobre la primera vocal, si ambas son débiles.
Ortografía
Reglas del acento
Llevan acento ortográfico:
• Las palabras agudas terminadas en vocal y en las consonantes n – s. Ej.: café – compás – manatí.
• Las palabras graves o llanas terminadas en consonante, que no sean n – s.
Ej.: árbol – cáliz – carácter.
• Todas las palabras esdrújulas. Ej.: cántaro – húmedo – héroe.
Casos particulares más importantes del acento:
a. Los monosílabos no llevan acento, menos:
• Sí (adverbio de afirmación o pronombre), para no confundirlo con si (conjunción)
Ej.: Si me dices que sí, vendrás de paseo.
• Dé y sé (verbos), para no confundirlos con de (preposición) y se (pronombre).
Ej.: Sé que debo estudiar. No se puede.
• él – tú – mí (pronombres) para no confundirlos con el (artículo) y tu – mi (adjetivos).
Ej.: ¿Tú quieres ir? Eso es para mí.
• Más (adverbio), para no confundirlo con mas (conjunción). Ej.: Quiero más pan, mas no tostado.
• La conjunción o llevará acento cuando esté colocada entre números, para no confundirla con el cero.
Ej.: Tengo 8 ó 9 estampas. Iré hoy o mañana.
• Aún (adverbio de tiempo) llevará acento cuando sea sinónimo de todavía.
Ej.: El yate no ha venido aún al puerto.
• Los monosílabos verbales fue, fui, vio y dio se escribirán sin acento ortográfico.
Ej.: Juan fue al parque, vio los leones y después dio un largo paseo.
• Las palabras que – quien – cuan – cuando – cuanto – donde y como llevarán acento siempre que se usen en forma admirativa o interrogativa.
Ej.: ¡Cuánta gente en la calle! ¿Quién llama? No sé cómo decírtelo. ¿Dónde vives?
• Las palabras que presentan hiato formado por una vocal abierta o fuerte y otra cerrada o débil llevarán tilde en esta.
Ej.: Alegría – caserío – flúor – púa.
• Sobre las letras mayúsculas colocaremos acento ortográfico siempre que por las reglas generales del acento les corresponda llevarlo.
Ej.: Álvaro – Árbol – Él es muy aplicado.
• Cuando un vocablo simple entre a formar parte de un compuesto como primer complemento del mismo, se escribirá sin el acento ortográfico que como simple le habría correspondido:
Ej.: décimo-séptimo, asimismo, piamadre.
Excepto los adverbios en -mente, como ágilmente, cortésmente.
Reglas generales
• Se escribe d a fin de palabra cuando el plural lo hace en des. Ej.: De bondad, bondades.
• Se escribe z a fin de palabra cuando el plural lo hace en ces. Ej.: De juez, jueces.
• Se escribe y a final de palabra cuando no sean agudas terminadas en esta vocal.
Ej.: Muy, rey, ley, hoy, doy, voy. Excepto: Colibrí, manatí, hurí…
• Después de las consonantes l-n-s y al principio de palabra, se escribe r aunque se lea como rr.
Ej.: Alrededor, honra, Israel, rabia.
• Se escriben con mayúscula los nombres propios, al empezar un escrito y después de punto.
Ej.: José, Córdoba, Ebro, Ibérica.
• Las palabras derivadas se escriben con la misma ortografía que las primitivas de donde proceden.
Excepto: De hueco, oquedad. De huérfano, orfandad, orfanato. De hueso, óseo, osario, osamenta. De huevo, oval, ovoide, ovíparo. De Huelva, onubense. De Huesca, oscense.
Se escriben con b:
• Las palabras que empiezan por al Ej.: albañil – alboroto.
Excepto: Álvaro – alvéolo – altavoz – altivez.
• Las palabras que empiezan por es Ej.: esbelto – escarbar.
Excepto: esclavo – esclavitud – esquivar – estival – espolvorear
• Las palabras que empiezan por ab – ob Ej.: abdicar – objeto.
• Las palabras que empiezan por bu – bur – bus Ej.: bujía – burbuja – busto.
• Las palabras que empiezan por bien Ej.: bienvenido – bienestar Excepto: Viena – viento – vientre.
• Las palabras que empiezan por abu – abo Ej.: abusar – abolir
Excepto: avocar
• Las palabras que terminan en bilidad Excepto: movilidad – civilidad.
• Las palabras que terminan en bundo – bunda Ej.: meditabundo – moribunda.
• Las palabras que terminan en probar Ej.: aprobar – comprobar.
• Las terminaciones del pretérito imperfecto de indicativo de los verbos de la primera conjugación (infinitivo en -ar) y también, el mismo tiempo del verbo ir (iba – ibas – iba – íbamos – ibais – iban)
Ej.: amaba – rezábamos – llorabais – iban.
• Las palabras en que a la b le siga una consonante Ej.: subvención – objetivo – habría
Reglas de la C
Se escriben con c:
• Las palabras terminadas en encia – ancia
Ej.: conciencia – paciencia – infancia – tendencia Excepto: ansia
• Las palabras terminadas en cir – ducir Ej.: conducir – decir – reducir – lucir Excepto: asir
• Los verbos terminados en cer Ej.: hacer – mecer – obedecer – cocer Excepto: ser – coser – toser
Reglas de la G
Se escriben con g:
• Las palabras que empiezan por in Ej.: indígena – ingeniero. Excepto: injerto – injertar
• Las sílabas ges – gen
Ej.: genio – gente – virgen – digestión
Excepto: Jenaro – jenable – jengibre – majestad – enajenar – ajeno – berenjena
Las palabras que terminan en gen – gente – gional – gélico – genario – gión – géneo – gionario – génico – gioso – gésico – gírico – gesimal – ogía – giénico – geno – genio – ígeno – génito – gíneo – ginoso – gismo (excepto salvajismo y espejismo, por derivarse de salvaje y espejo) – ógica – gético
Ej.: urgente – indigente – contingente – legionario – oxígeno – lógica – energético
• Las palabras que terminan en ger – gir – igerar – gía
Ej.: proteger – afligir – aligerar
Excepto: mujer – tejer – crujir – desquijerar – lejía – bujía – herejía – apoplejía
• Las palabras compuestas por geo (tierra) Ej.: geografía – geología – hipogeo
Reglas de la H
Se escriben con h:
• Las palabras que empiezan por hipo – hidro – hiper Ej.: hipócrita – hidrógeno – hipérbola
• Las palabras que empiezan por hue – hui – hia – hie Ej.: hueco – huida – hiato – hielo.
• Las palabras que empiezan por hu más m más vocal Ej.: humedad – humano.
• Todos los tiempos de los verbos haber, hacer, hablar, hallar y habitar Ej.: hubo – hago – hallo – hablo – habito
• Los compuestos y derivados de palabras que llevan h. Ej.: deshacer – enharinar – inhábil
Excepto: hueso-osario – hueco-oquedad – huérfano-orfandad – huevo-ovario.
Reglas de la J
Se escriben con j:
• Los sonidos ja – jo – ju
Ej.: caja – joven – judío
• Las palabras que empiezan por aje – eje Ej.: ajedrez – ejercer
Excepto: agencia – agenda – agente
• Las palabras que terminan en aje – eje – uje Ej.: coraje – hereje.
Excepto: protege – cónyuge – auge – ambages
• Las palabras que terminan en jero – jera – jería Ej.: alígero – flamígero – belígero – ligero.
• Las palabras que terminan en jear Ej.: canjear – cojear.
• Los tiempos de los verbos en que intervengan los sonidos je – ji, si en el infinitivo no llevan ni g ni j
Ej.: producir-produje – conducir-conduje – decir-dijimos – traer-trajimos
• Los verbos que terminan en ger – gir – igerar sustituyen la g por la j cuando le sigue una a o una o.
Ej.: proteger-protejas – regir-rijo – fingir-finjo – coger-cojan
Reglas de la LL
Se escriben con ll:
• Las palabras que empiezan por fa – fo – fu Ej.: falleba – folleto – fullería.
• Las palabras que terminan en illo – illa Ej.: ovillo – pastilla.
• Las palabras que terminan en alle – elle – ello Ej.: valle – calle – fuelle – sello – cuello. Excepto: plebeyo – leguleyo
Reglas de la M
Se escribe con m:
• Siempre delante de p y b. Ej.: bombilla, lámpara.
• A fin de sílaba cuando la sílaba siguiente empieza por na, ne, ni, no. Ej.: columna – alumno – solemne – amnesia
Excepto: perenne, y los compuestos de las preposiciones en – in – con – sin
Ej.: ennoblecer, innovar, connatural, sinnúmero.
Regla de la P
Se escribe con p:
Hay muchas palabras que llevan p al final de la sílaba sin que exista para ello regla alguna, pero conviene conocer su ortografía.
Reglas de la R
Se escribe con una sola r:
• Las palabras que comienzan con r Ej.: rana – rosa – rico – rumor
• Después de las consonantes n – l – s Ej.: Israel – enredo – alrededor – Enrique
Se escribe con doble rr:
• Cuando va entre vocales
Ej.: arriba – carro – errar – barro
• Cuando el segundo elemento de una palabra compuesta comienza con r
Ej.: pelirrojo – pararrayos – contrarreforma
Excepto cuando las palabras van unidas por un guión: hispano-romano, político-religioso, anglo-ruso
Reglas de la S
Se escriben con s:
• Las palabras que comienzan con seg – sig Ej.: segar – segundo – sigla – siguiente Excepto: cigüeña – cigarro – cegatón, etc.
• Las palabras que terminan con ulsión – ísimo – sivo Ej.: emulsión – rapidísimo – repulsivo
Excepto: nocivo – lascivo
• Los gentilicios con la terminación ense
Ej.: canadiense – costarricense – nicaragüense Excepto: vascuence
• No confundir con la x las siguientes palabras
Ej.: espontáneo – estructura – espléndido – estentóreo – estreñido – estricto – espectro – estremecer
Reglas de la V
Se escriben con v:
• Las palabras que empiezan por di Ej.: divino – diversión.
Excepto: dibujo – dibujar – dibujante – diabólico – disturbio
• Las palabras que empiezan por vice – villa Ej.: viceversa – villanía.
Excepto: billar (juego) y bíceps (músculo)
• Las palabras que empiezan por ad
Ej.: adverbio – adversario.
• Las palabras que empiezan por lla – lle – llo – llu. Ej.: llave – llevar – llover – lluvia.
• Las palabras que empiezan por pre – pri – pro – pol. Ej.: prevenir – privar – provecho – polvo.
Excepto: prebenda – probar – probeta – probo.
• Las palabras que terminan en venir Ej.: convenir – prevenir – sobrevenir
• Las palabras que terminan en tivo – tiva – tivamente. Ej.: caritativo – activa – positivamente.
• Las palabras que terminan en ava – ave – avo; eva – eve – evo; iva – ive – ivo
Excepto: haba, jarabe, cabo; prueba, debe, sebo; arriba, caribe, recibo, y algunas más.
• Los nombres de los números y las estaciones del año Ej.: octavo, nueve, veinte, verano.
• Después de las consonantes b – d – n Ej.: subversivo – envío
• Los tiempos de los verbos que en el infinitivo no llevan ni b ni v Ej.: tener-tuvimos, andar-anduvimos (excepto andaba), estar-estuve, ir-vaya (excepto iba)
Excepto: el pretérito imperfecto de los verbos de la primera conjugación y del verbo ir.
Reglas de la X
Se escriben con x:
• Las palabras que empiezan por extra Ej.: extraño – extravío.
Excepto: estrada – estrafalario – estragar – estrangular – estratagema – estraza – estrategia – estrato
• Delante de las sílabas pla – ple – pli – plo – pre – pri – pro Ej.: explotar – expresar – exprimir.
Excepto: esplendor y espliego
• Las siguientes palabras que no responden a reglas concretas Ej.: auxilio – conexión – máximo – flexible
Reglas de la Y
Se escriben con y:
• Los tiempos gramaticales de los verbos que no llevan ni ll ni y en el infinitivo
Ej.: oír-oyendo, erguir-yergo, ir-yendo, caer-cayó
• Al final de la palabra cuando esta no es aguda o cuando, siéndolo, el acento no está en la i (marroquí, confundí). Ej.: grey – Uruguay – Godoy
• Las siguientes palabras que no responden a reglas concretas Ej.: plebeyo – enjoyar – disyuntiva – payaso – bayeta – ensayar – reyerta – pléyade
Reglas de la Z
Se escriben con z:
• La z cambia al final de una palabra cuando el plural termina en es: Ej.: audaz-audaces, luz-luces, juez-jueces, pez-peces.
¹ Según las normas (1999) de la RAE, las palabras compuestas se comportan como una sola palabra y siguen las normas generales de acentuación con independencia de cómo se acentúan sus formantes: mientras que los adverbios terminados en mente, tienen dos sílabas tónicas y conservan la tilde en el lugar en que la llevaba en el adjetivo. (N. del E.)
Fuente original: Orestes Cabrera Díaz, «Los acentos», en Temas de redacción y lenguaje, Editorial Científico-Técnica, La Habana, 1995, pp. 137-142.
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